Un joven elfo de aspecto sombrio entro en la taberna, sin apenas hacer ruido se dirigio hacia la barra, donde permanecio observando la sala en busca de alguien con aspecto de aventurero, alguien que pudiera ayudarle. Iba vestido con una capa negra, con capucha, bajo la cual se podia ver un pañuelo que le cubria hasta la nariz. A la espalda llevava una mochila pequeña. A la espalda llevava dos espadas largas de aspecto magico, grabadas con runas de todo tipo. Tenia un andar sigiloso pero firme. Mientras tanto pregunto el precio de una habitacion. Le costara 5 po pasar la noche aqui, ademas, la habitacion que nos queda es de 4 personas, por lo que si llega alguien mas debera compartirla. -De acuerdo, le pagare cuando suba a mi habitacion- Se dirigio a una mesa que quedaba vacia, en un lateral de la sala, y saco un pergamino de la mochila. Era un mapa. Comprobo el camino que le quedaba hasta el lugar donde se dirigia y los peligros que deberia atrevesar. En efecto, necesitaria al menos otros dos hombres(o mujeres) aparte de el. //El que conteste que sea porque va a seguir la historia, no ponga un mensaje a la semana. Gracias //No pregunteis ande estamos, no lo se, ya ire explicando como es la zona y eso(esque no soy conocedor de los reinos y sus ciudades), y si alguien me dice un lugar de esas caract., pos ahi estaremos.
La puerta se abrio y dejo pasar a un caballero enbestido de una armadura plateada llevava un yelmo en el cual se veia la forma de una serpiente alada
Por la dama del lago esto apesta como un skaven-dijo en vos alta y se dirijio hacia donde estaba el posadero
-Necesito una habitancion tiene alguno-
-si señor pero la tendra que compartir-
-no hay porblema a qui tiene espero que sea suficiente-dijo mientras le dava un peqeuño monton de monedas y se fue y se sento en una mesa poco iluminada cerro los ojos y empeso a resar en honor a la dama del lago y el grial
///que te parece el mundo de warhammer?
///si no avisame que cambio algunas cosas
//De acuerdo con lo del mundo de WH, estamos al Sur de las tierras de los orcos.
//Aunque sea el mundo de WH, los personajes no han de pertenecer a uno de los "ejercitos" de WH, tan solo lo usamos como "mapa" donde jugar. OK?
El elfo observo atentamente el hombre que acababa de entrar por la puerta. -Vaya, otro caballero en busca del favor de su dama, podria serme util en las tierras donde me dirijo- Penso.
Se levanto lentamente y se dirigio a la mesa donde se habia sentado el hombre. Se sento, esperando a que este acabara de rezar a su dama y advirtiera su presencia. Saco unas hierbas de su mochila y aspiro su aroma. Le dolia haber de alejarse del bosque, dejandolo bajo la proteccion tan solo de el anciano druida y dos de los mas jovenes guardabosques, pero ahora su hermano era lo mas importante.
El caballero levanto la vista -quien eres y que quieres? no has visto que estoaba ocupado resandole a mi señora y guia-
//no hace falta solo usemos el mundo
Soy BloodShadow. Perdonad, noble señor, si os he molestado, me dais vuestro permiso para permanecer sentado en vuestra mesa?
Puede que tenga una gesta que proponerte, si andas en busca de hacer el bien o de dinero, tal vez tenga algo para ti.
Dinero a mi no me interesa el dinero solo me interesa servirle a mi señora y guia pero si de hacer bien se trata dime cual es tu gesta noble elfo?
Esperad, si no os es molestia, a encontrar al otro acompañante necesario para la tarea, pues la historia que he de contaros es larga y no muy agradable, ademas, no la contare aqui. El compañero de habitacion soy yo, os vi pedirla, asi que os la contare alli.
De repente, la puerta se abre, y con una palida luz se deja ver un elegante Elfo, de seguramente una estirpe noble debido a sus rasgos finos y cuidados. El extraño viajero se acerca al posadero silencionsamente.
-Necesito una habitacion seca para resguardarme esta noche.
-de acuerdo, pero debera compartirla con aquellos dos viajeros de la mesa redonda.
-perfecto, segun veo detras suyo, son 5po, si no me equivoco..
El elfo saca una gran bolsa de dinero y deja sobre la repisa 6 piezas de oro. Seguidamente se acerca a los dos individuos de la mesa.
-me parece que debemos compartir algo de tiempo de nustras vidas entre nosotros, por lo tanto, es mejor conocernos. Soy Sarevok, y viajo desde Ithil-Luminen, un poblado Élfico de las costas.
//Saeguid hablandome y eso
//Ratatatatt!! una metralladora
Negros tiempos me han tocado vivir en estas tierras, durante generaciones los clanes bárbaros habíamos combatido por conflictos sin sentido, como idiotas peleábamos ignorantes de la misma forma que lo habíamos hecho todos estos siglos.
Ahora yo había cumplido el tributo a Arienol, para algunos sólo se trataba de una prueba de valía, para mí no era otra cosa que una matanza, el clan Quarra ahora buscaba mi cabeza a cualquier precio. Debía huir muy lejos y desaparecer durante un tiempo, hasta que las cosas se calmen un poco.
Despues de una travesía sin rumbo fijo por la espesura llegué a una villa que apenas conocía. Un centinela armado con alabarda vigilaba la entrada, no sabía como reaccionar delante de él, trate de calmarme unos minutos antes de intentar nada. Cuando sólo estaba a pocos pasos de la entrada se alertó y dirigió su alabarda contra mí:
[i:4461b0d351]- ¡Alto! ¿Quién sóis y que hacéis por aqui a estas horas?
- Soy Thork Udër, del clan Molag. Vengo sólo de paso a pasar la noche aquí.
- ¿El clan Molag, eh? Ya veo, últimamente anda mucho bárbaro suelto por ahí. Te lo advierto, nada de pillaje ni saqueos por aquí. Los sucios bárbaros como tú sólo dan que problemas.
- Como ya he dicho sólo estoy de paso, mañana no sabrás nada de mi.
- Eso espero, ya he visto a varios del clan Quarra por aquí. No quiero ni un sola dispusta entre clanes aquí ¿entendido? Vuestros problemas los resolvéis fuera.[/i:4461b0d351]
Si sólo fuera así de facil, si tan sólo nada de esto hubiera pasado. El odio entre clanes era algo más étnico que cualquier otra cosa. Todavía no sé porque nos enfrentamos unos contra otros, nadie lo sabe, la única razón que tratamos de exterminarnos los unos a los otros es simplemente "porque están allí"
Tal vez "porque estamos aquí" no sea razón suficiente como para organizar un conflicto, pero para un bárbaro la vida es mucho más simple que todas esas inquietudes que tienen el resto de humanos. Para un bárbaro la vida consiste en la supervivencia de los más preparados, nos educan desde nuestra infancia con esos ideales. "Ganar lo es todo, la fuerza vence al conocimiento, los perdedores no merecen vivir..." todo eso no eran más que viejas cantinelas para mí.
Mi padre, Gloern, pensaba igual que yo. El clan Molag se caracterizaba por ser el clan más implacable con el resto de clanes, pero también el que mas respetaba al resto de humanos que no eran como nosotros. En mi familia además, rendíamos culto al acero, la herrería y el arte de la forja eran nuestras únicas doctrinas. Prueba de ello era mi inseparable martillo nórdico, un buen ejemplo de cómo se debe templar un arma.
Desgraciadamente, todo miembro perteneciente al clan Molag debía pasar por el tributo a Arienol (primer líder histórico del clan Molag) para demostrar su temple... no quería recordar eso pues por su culpa ahora me veo aquí, en una villa perdida en mitad de la espesura.
Mis manos todavía estaban llenas de sangre que apuré a lavar en un abrevadero para los caballos, las manchas de mi cota de pieles de lobo ya las limpiaría más tarde, me puse mi capucha de oso y procedí a entrar a una caverna que no parecía tener nombre.
Cabizbajo, pretendía evitar cualquier mirada con cualquiera que se encontrara allí, me senté en una mesa para descansar un poco, luego pediría una catre donde dormir.
[i:4461b0d351]- ¡Posadero, cerveza!
- ¿Podréis pagarla, sucio bárbaro?
- ¿Tanto te extraña? Aquí tenéis monedas[/i:4461b0d351]
No sabía ni de que valor eran, se las quité al cadáver de un Quarra, a ellos les encanta el pillaje. Los Molag, en cambio, no conocemos de más riquezas que nuestros propios bienes, usabamos el trueque para conseguir más bienes y servicios.
No quería cavilar
Estabien me la contaras alla arriva.
en ese momento otro elfo se sento en la mesa
Soy Sarevok, y viajo desde Ithil-Luminen, un poblado Élfico de las costas
mucho gusto Sarevok mi nombre es Gaendor de Paravon caballero del grial a las ordenes de la dama del lago
Hola Sarevok, al parecer tambien compartiras la habitacion con nosotros dos. Yo soy BloodShadow. Si estas interesado en ganar algunas monedas, puede que te interese conocer mi historia y acompañarnos en nuestro viaje. <<Dirige una fria mirada a Sarevok, como escrutando su rostro, cree haber visto antes esas facciones>>
Sarevok, los de vuestro poblado han estado alguna vez en Thel-Dûr, la arboleda cercana a las costas del sur?
Despues de decir esto pide una cerveza y se acomoda en la silla, esperando respuesta, no hay prisa, al menos no hasta tener el grupo formado.
-Encantado de conoceros, compañeros. En lo referente a las monedas, la verdad es que si me interesa, y en cuanto a mi pasada por la arboleda, si, he estado alguna vez, por que lo dices, hermano?
El elfo se gira y pide una jarra de agua a el propietario del bar, y seguidamente saca de su bolsillo un poco de tortas elficas, las cuales ofrece a los otros dos contertulios.
//Habladle al otro barbaro zerril tambien.
//para dar mas sentido a la historia preferiria conocer al barbaro al llegar a la habitacion, si no hay nadie k opine lo contrario.
Gracias, no comia nada realmente bueno desde que parti de la arboleda.
Te lo pregunte porque yo soy el uno de los Guardabosques que la habitan, y estava casi seguro de haberte visto por alli.
Ahora, si estan de acuerdo, subamos a la habitacion y les contare mi historia, asi como el viaje que me dispongo a hacer y al que espero me acompañen.
--Tras decir esto se dirige a la barra, paga la habitacion y la bebida y comienza a subir las escaleras, mientras retira la capucha de su cabeza.
Terminé de apurar la jarra de cerveza. No podía pensar con claridad, los remordimientos se apoderaban de mí. Definitivamente necesitaba alejarme de estas tierras bien lejos para no volver nunca más.
No sería ahora, primero necesitaba descansar unas horas, con todo este jaleo lo único que quería era tumbarme pues hoy ha sido un dia muy largo, demasiado para mi gusto.
[i:5fd1ae63f6]- Posadero, ¿alguna habitación libre para hoy?
- Sólo una, y de 4 personas. Deberá compartirla con unos desconocidos. Le costará 5 monedas.[/i:5fd1ae63f6]
Arrojé las monedas con desprecio a la barra, no tenía ganas de hablar con nadie, tan sólo dormir. Mañana ya podría pensar con claridad y decidir que hacer. Subí los quebradizos escalones hasta el piso de arriba, mi habitación era la del fondo.
Cuando abrí la puerta ya había una persona dentro, parecía ser un elfo de aspecto misterioso, no era nada común encontrar elfos por estos lares. Algún sórdido aventurero herrante, si había venido en busca de hazañas y gestas legendarias, había venido al sitio adecuado.
[i:5fd1ae63f6]- Buenas noches.[/i:5fd1ae63f6]
No quería conversación, de un salto me desplomé rendido en la cama. Resultaba algo pequeña para alguien como yo pero era suficiente.
Buenas noches-Dijo mientras observava el enorme cuerpo del barbaro echado en la cama, era triste a la vez que comico, ya que no cabia en ella.
Os he estado observando abajo, en la sala. Pareceis un guerrero fuerte, ademas, me he fijado que teneis sangre en vuestras manos, que ocurrio, algun incidente en el camino?...
Fuese como fuese, no es de mi incumbencia, y comprendere que no quieras contarmelo. Veras, de aqui poco emprendere un viaje hacia el norte, a tierras lejanas. Podria darte algo de oro si es lo que te interesa a cambio de que me acompañaras.
Si permaneces despierto hasta que suban los dos hombres que estaban junto a mi en la mesa, explicare mi historia y las condiciones del viaje, si no solo dilo y sere tan sigiloso que ni siquiera podras advertir que estoy aqui.
-Buenas noches, quien tenemos aqui?- Dijo Sarevok, que acababa de subir a la habitación, dirigiendose a el guardabosques-
El elfo se acercó a el barbaro tendido en la cama mientras se reia en sus adentros, ya que el individuo era "excesivamente" grande para esa cama.
Se sentó en la cama contigua a la de éste.
-Puedo saber quien es nuestro cuarto compañero?
//A ver si me contesta este
Buenas noches. En cuanto suba el caballero comenzare con mi relato.
Mientras tanto podrias hablarme de tu vida, si no te molesta?
--(hablando en lengua elfica)--Por el no te preocupes, esta demasiado cansado para enterarse, ademas, si hablas en elfico no nos entendera
(Susurro en ëlfico a BloodShadow)
[i:9d4fc44825]-Bueno, como desees- encarandose a el guardabosques- veamos, yo nací aqui, en el viejo mundo, en una antigua colonia Élfica. Mis oapdres habian sido grandes conjuradores y por lo tanto mi educación fue muy orientada a controlar los vientos magicos. Hubo unos saqueos y mi aldea fue destrozada por los enanos. Desde entonces alquilo mis poderes al mejor postor, y asi reunir el dinero necesario para reclutar un sequito de hombres y reconquistar la aldea. Podriamos decir, entonces, que soy un mercenario magico, por decirlo asi. Pero eso no creo que te interese, sera mejor que vayamos al grano. Podrias ir contandome algo de tu estancia aqui?[/i:9d4fc44825]
(susurrando en comun a Sarevok)
[i:73fcd81c28]Bueno, por ahora solo puedo decirte que vine de la arboleda en la que vivi y me crie por necesidad, no por placer, aunque creo que ya no volvere a ella, ya que la vida de aventurero y vagabundo empieza a gustarme[/i:73fcd81c28] [i:73fcd81c28]Soy guardabosques, puedo asegurarte que el mejor que ha existido en la zona desde Thu'ïl Kheâl, mi padre.[/i:73fcd81c28]
El elfo parecía interesado en mí, al parecer iba a emprender un viaje hacia el norte. Era justo lo que necesitaba, contra más lejos estuviera de los Quarras, mejor.
Trate de incorporarme de la cama no sin hacer ruido de muelles y tablas quebrándose. ¡Ya no hacen las camas como antes! Me dije a mi mismo mientras me estiraba un poco.
[i:1e059e6fa3]- Saludos, noble elfo. Mi nombre es Thork Udër, del clan Molag y en cuanto a estas manchas de sangre... tardaría una eternidad en explicarlo. Digamos que he tenido cierto encuentro desagradable con determinadas personas.[/i:1e059e6fa3]
No podía contarle la verdad, de hacerlo no me ganaría su confianza. Ser el verdugo de varios Quarras no era la história ideal para contar en una situación como esta.
[i:1e059e6fa3]- Agradezco vuestra oferta, os acompañaré a ese viaje que mencionáis, ahorraos el dinero. Pensaba salir de aquí al alba de todas formas, este sitio no es seguro para mí. Escucharé vuestros planes si no os importa aquí sentado, estoy muy cansado.[/i:1e059e6fa3]
Me senté en la cama, esta vez con algo más de cuidado. Pretendía que la cama durará de una pieza toda la noche, pero me temo que no va a ser así.
Bueno, no disponemos de demasiado tiempo ahora, aunque te aseguro que durante el viaje me lo podras contar. No te preocupes, tampoco mi pasado esta limpio. Como ya dije antes, no contare mi historia hasta que suba el Paladin, ya que me es desagradable recordar esos hechos, y no la repetire dos veces en una misma noche. Se os ve cansado, si quereis, acostaos, yo me mantendre despierto limpiando mis espadas y mi capa de viaje. Cuando el Paladin suba ya te avisare.